The YOLA National Festival and Symposium in Los Angeles

In July, the Los Angeles Philharmonic sponsored the YOLA National Festival and Symposium, a multi-dimensional gathering for the El Sistema movement in the United States. The Festival was an intensive orchestral training program for students ages 12-18 from across the country; close to 150 young musicians came together for two weeks of immersive rehearsals, sectionals, concerts, and community-building activities.  At the same time, the Symposium offered Sistema practitioners three intensive days of presentations and discussions around the theme “Empowering Youth, Building Community.” 

I was lucky enough to be a participant in the Symposium, and was thrilled to be a part of so many insightful seminars, inspiring speakers, wonderful concerts, and amazing people. Many of us found new mentors, to help us grow in areas where we needed to, and also new mentees with whom we could share our knowledge and expertise. There was also a Pre-Symposium day offered to us, when participants had the opportunity to visit a YOLA (Youth Orchestra Los Angeles) program and see the work in progress and the different approaches of teachers. 

Participants came to the Symposium with a wide range of experience and interests. Some were college students just beginning to learn about El Sistema, and they came asking fundamental questions:  How does El Sistema work? What is the teaching process?  Some were teachers and administrators with some experience in Sistema programs, asking:  How can we find better ways to keep students engaged?  How best to work with different levels in the same classroom? 

Participants with greater Sistema experience were inquiring about grant writing, public relations, and administrative support. And our youngest participants, students from the YOLA Sistema

program, were interested in discovering how they can get their teachers to listen to their suggestions.  How can they have a voice in decisions about repertoire?  How can they implement ideas that impact their own educational experience?

The range of Symposium presenters was also wide, bringing different answers to the question of how to adopt and adapt the El Sistema model to strengthen specific communities. We heard about one program that makes parent volunteering a mandatory practice, and another program that requires parents to learn to make music along with their children.  We heard about a program that has created a scholarship initiative, in memory of a student who died by violence two years ago, and one that makes a practice of using very short video interviews with students, to help build awareness and support for its work. There were also presentations about teaching artistry, alliance-building, social curriculum, creative composition, developmental rubrics, special needs children, international Sistema practices—and many more. 

Juliana presenting at the YOLA National Symposium

All these conversations were tied together by a clear focus on empowering young people to shape their lives and their communities.  Our keynote speaker, author and cultural philosopher Dr. Bettina Love, gave us eloquent language for this: “Music IS civics education,” she said.  “But civics doesn’t just mean teaching personal responsibility. Civics means teaching social justice. We have to love and honor the brilliance in our students, and say to them, ‘What are you going to create, to say something about your world?’”

YOLA National ended by bringing the Syposium and the Festival together, as Symposium participants gathered in the L.A. Philharmonic’s extraordinary Walt Disney Concert Hall to hear performances by the Festival Symphony Orchestra and Festival Chamber Orchestra. The young musicians, led by master conductors Soo Han, Roderick Cox, and—at the finale—Gustavo Dudamel, played with outstanding skill and passion; clearly, their two weeks of immersive work together had resulted in the creation of powerful musical community.  Seeing them perform at this caliber gave all the Symposium participants a heightened inspiration to go back to their programs and redouble their efforts to help young people succeed in music together, all over the United States and the world.

The conversations shared by students at the Festival and practitioners at the Symposium will continue to have a ripple effect for a very long time, as they all go back to their programs with new energy and new insights.  I came away from this gathering with an overwhelming feeling of warmth in my heart, and I am sure that many others did as well. 

Author: Juliana Andreina Perez, Advisor/consultant, El Sistema in Venezuela and the United States


El Festival y Simposio Nacional de YOLA en Los Ángeles

Por Juliana Andreina Perez, Asesora/consultora, El Sistema en Venezuela y los Estados Unidos

En Julio, La Filarmónica de Los Ángeles patrocinó el Festival y Simposio Nacional YOLA, un encuentro multidimensional para el movimiento de El Sistema en los Estados Unidos. El Festival fue un programa de entrenamiento orquestal intensivo para estudiantes entre los 12 y 18 años provenientes de todo el país; cerca de 150 jóvenes músicos estuvieron durante dos semanas inmersos en ensayos, seccionales, conciertos, y actividades de construcción comunitarias. Al mismo tiempo, el Simposio ofreció a practicantes de El Sistema tres días intensivos de presentaciones y discusiones alrededor del tema “Empoderando la Juventud, Construyendo Comunidad.”

Fui bastante afortunada de participar en el Simposio, y estaba muy emocionada de ser parte de muchos seminarios perspicaces, oradores inspiradores, maravillosos conciertos, y gente maravillosa. Muchos de nosotros encontramos nuevos mentores, para ayudarnos a crecer en áreas donde necesitábamos, y también nuevos aprendices con quienes podríamos compartir nuestro conocimiento y experiencia. También hubo un día de Pre-Simposio, cuando los participantes tuvieron la oportunidad de visitar el programa YOLA (Orquesta Juvenil de Los Ángeles) y ver el trabajo en proceso y los diferentes acercamientos de los formadores.  

Los participantes llegaron al Simposio con un amplio rango de experiencia e intereses. Algunos estudiantes universitarios apenas empezando a conocer sobre El Sistema, llegaron haciendo preguntas fundamentales: ¿Cómo funciona El Sistema? ¿Cuál es el proceso de enseñanza? Algunos eran profesores y administradores con cierta experiencia en programas de El Sistema, preguntando: ¿Cómo podemos encontrar mejores maneras de mantener a nuestros estudiantes comprometidos? ¿Cómo trabajar mejor con diferentes niveles en el misma aula?

Los participantes con gran experiencia en El Sistema estaban interesados en escritura para conseguir apoyos, relaciones públicas, y apoyo administrativo. Y los participantes más jóvenes, estudiantes del Programa de El Sistema YOLA, estaban interesados en descubrir cómo ellos pueden conseguir que sus profesores escuchen sus sugerencias. ¿Cómo pueden tener una voz en las decisiones sobre su repertorio? ¿Cómo pueden implementar ideas que impacten su propia experiencia educativa? 

El rango de presentadores de el Simposio también fue muy amplio, trayendo diferentes respuestas a la pregunta cómo adoptar y adaptar el modelo de El Sistema para mejorar comunidades específicas. Escuchamos sobre un programa que vuelve a los padres voluntarios, como una práctica obligatoria, y otro programa que pide a los padres aprender a hacer música junto con sus hijos. Escuchamos sobre un programa que ha creado una iniciativa de beca, en memoria de un estudiante que murió víctima de la violencia hace dos años, y uno que hace la práctica de usar videos de entrevistas muy cortas con estudiantes, para ayudar a construir conciencia y apoyo para su trabajo. También hubo presentaciones sobre enseñanza artística, construcción de alianzas, currículo social, composición creativa, rubros de desarrollo, niños con necesidades especiales, prácticas internacionales de El Sistema – y mucho más. 

Todas estas conversaciones estaban unidas por un enfoque claro en el empoderamiento de los jóvenes para moldear sus vidas y sus comunidades. Nuestra oradora líder, autora y filósofa cultural, la doctora Bettina Love, nos dió lenguaje elocuente para esto: “La música ES educación cívica,” dijo ella. “Pero civismo no solo significa enseñar responsabilidad personal. Civismo significa enseñar justicia social. Tenemos que amar y honrar la brillantez de nuestros estudiantes, y decirles, “¿Qué vas a crear para decir algo sobre el mundo?”

El YOLA Nacional terminó juntando el Simposio y el Festival, ya que los participantes del Simposio se encontraron en la extraordinaria sala de conciertos Walt Disney Concert Hall de la L.A. Philharmonic para escuchar las presentaciones de la Orquesta Sinfónica y Orquesta de Cámara del Festival. Los jóvenes músicos, liderados por los directores Soo Han, Roderick Cox, y – al final – Gustavo Dudamel, tocaron con maravillosa habilidad y pasión; claramente, esas dos semanas de trabajo inmersivo juntos resultó en la creación de una comunidad musical poderosa. Verlos interpretar en este calibre les dió a todos los participantes del Simposio una mayor inspiración de regresar a sus programas y de doblar sus esfuerzos para ayudar a los jóvenes a hacer música juntos exitosamente, en todo Estados Unidos y el mundo. 

Las conversaciones compartidas por los estudiantes en el Festival y practicantes al Simposio continuarán teniendo un efecto dominó por largo tiempo, cuando ellos regresen a sus programas con nueva energía y puntos de vista. Regresé de este encuentro con un sentimiento abrumador de calidez en mi corazón, y estoy segura que muchos otros también. 

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